lunes, 18 de noviembre de 2013

Carta de Medardo Angel Silva

Como en toda familia, suelen aparecer cartas, recuerdos, objetos, guardados celosamente por los abuelos como un tesoro. En este caso se trata de una carta, bueno en realidad un pésame escrito que el célebre poeta le envía a su amigo, es decir mi bisabuelo paterno y que data de junio de 1918.
Dice textualmente:

Guayaquil, junio 17/1918

Al Señor Absalón Contreras:
En sus manos.

Mi caro amigo,
Horas fraternas de juveniles entusiasmos, horas del canto en la boca reidora y la galante gracia abrileña, nos unieron en la fraternidad de los años mozos y en un mismo culto del arte y aquel mismo viejo cariño debo exteriorizarlo hoy más que nunca, cuando un dolor irreparable, una intensa e indecible amargura rebosa tu alma sensitiva. Cuánto he sufrido por no estar contigo en el momento amargo, cuando tu corazón sufría una dolorosa crisis y era el instante en que tu vida se partía, en la ida dolorosa de aquella a quien le debes no sólo la existencia sino tambien la nobleza del espíritu.
Tú, que tal sutil inteligencia tienes, ya comprenderás que sólo un gran impedimento pudo privarme del tan sagrado deber de estar a tu lado en el más trascendental minuto de tu vida.
No he de ser yo quien te haga el vulgar don del consejo de que te consueles, no, llora, llora las más nobles, las más puras lágrimas que hombre alguno pued derramar, que tus horas futuras lleven en todo momento la indeleble dulzura del recuerdo de aquella madre dulce y buena como una visión de los cristianos, como una guía bondadosa y que, en días adolescentes puso en tu corazón las armoniosas alas del ensueño puro, en la santa poesía de los ingenuos años infantiles.
Guarda amigo mío, fraterno, aquel recuerdo adorado, como un libro guarda el perfume de una flor de abrileño aroma.
Y piensa que, aunque no presente, a todo instante y aún más en las horas fatales está contigo en pensamiento, quien bien te quiere y te envía un abrazo estrecho de amigo leal y cariñoso.

Tu
Medardo Angel




 Mi bisabuelo por su parte, escribe al reverso:

 Pésame de mi carísimo amigo Medardo Angel Silva, poeta profundo, que también tiene esa abnegada y sublime madre Doña Mariana Rodas vda. de Silva.
Recuerdo de él con motivo del sensible fallecimiento de mi querida e inolvidable madre Doña Enriqueta Martillo de Contreras, el sábado 15 de junio de 1918 a las 4 y media de la tarde, casa de Doña Mariana Lombeída, calle Bolívar entre Santa Elena y 6 de marzo, día y hora de su fallecimiento.